domingo, 9 de marzo de 2008

El sueño americano

A quien no le agradan las espectaculares maquinas americanas, grandes y potentes coches, camiones de morro largo y las historicas Harley Davidson, maquinas diferentes a las europeas y que no te dejan indiferente .
En una mañana gris, un grupo de amigos aficionados a este tipo de maquinas, deciden hacer el Primer encuentro custom, con idea de compartir su aficion, y se reunen en el marco incomparable de la poblacion Barcelonesa de Castellar del Valles, tras la publicidad en la red, se dan cita un gran numero de participantes y asistentes que desbordan las espectaciones de los organizadores, un gran numero de aficionados al mundo americano asisten al evento.
Todos los asistentes pudieron disfrutar en directo de unas maquinas de ensueño, desde los mas antiguos hasta los mas modernos coches americanos, de todas las marcas, Chevrolet, Pontiac, Ford, Cadillac, Dodge, Chrysler, Oldsmobile, etc..., asi como los espectaculares hot rod, todo terreno y algun camion, ademas de las motos que no faltaron a la cita, algunas bellas maquinas preparadas para competicion, las cuales demostraron sus condiciones en unas reñidas pruebas de aceleracion, todos luciendo sus mejores colores, y con motivo de ver estas espectaculares maquinas, se desplazaron hasta alli, algunos grupos moteros, de los habituales a estas fiestas, por alli se vieron a miembros de Pawnees MC, Imperiales MC, Apostoles MG, Mescaleros MG, Halcones ML, Motarres i Orgullossos MG, Diversos MG, Wanderers MG, Cilindros Rebeldes, Forajidos MC, etc..., fue impresionante la cantidad de gente que se reunio y las diversas pruevas realizadas, desde luego que sera otra gran concentracion para proximas convocatorias.
Una mañana llena de agradables encuentros y de diversion variada, incluso para los niños.

1ª Trovada Custom Castellar del Valles

miércoles, 5 de marzo de 2008

La leyenda de la campana

¿ Habéis visto alguna vez una pequeña campanilla colgada debajo del radiador o parte baja de una moto (normalmente custom)? ¿Si?

Pues esta es su historia, disfrutadla:

Hace muchos años, en una noche fría de diciembre, un viejo motorista rugiente volvía de un viaje a México, con sus alforjas llenas de juguetes y otras baratijas que había comprado para los niños de un grupo de casas cercanas a donde el trabajaba.

Mientras montaba a lo largo de esa noche, pensaba cuan afortunado era él en ese estado de su vida, tener un “socio” cariñoso como su moto que entendía su necesidad de vagar por las carreteras y que nunca lo había dejado tirado en los muchos años en los que habían compartido camino juntos.

Cercano a las 40 millas, al norte de la frontera, en el desierto alto, estaban al acecho un grupo de pequeños “critters” conocidos como “GREMLINS DEL CAMINO”.

Sabes, existen obstáculos en la carretera, tales como piedras, palos y pedazos de viejos neumáticos, y también clavos de esos temidos por los motoristas, y tantos otros objetos que influyen en el rodar de una moto, así los “GREMLINS DEL CAMINO” los aprovechan para tener una ocasión de regocijo sobre sus actos del mal.

Bien, este motorista solitario entró a una curva a la luz de la luna y los “Gremlins” lo emboscaron, haciéndolo estrellarse contra el asfalto, y en el resbalón –antes de detenerse- una de sus alforjas se rompió.

Yacía ahí incapaz de moverse, cuando los “GREMLINS DEL CAMINO” se acercaron hacia él. Bien, este motorista no estaba dispuesto a entregarse y comenzó a lanzarles los objetos que llevaba en sus alforjas, mientras los “Gremlins” seguían acercándose. Finalmente, se quedo sin nada que lanzar, pero, él tenía unas campanas y comenzó a hacerla sonar con la esperanza de asustar a los pequeños malvados “Gremlins”.

A una media milla, lejos acampados en el desierto, estaban dos motoristas sentados alrededor de una fogata mientras charlaban de su día de paseo y de la libertad que sentían cuando el viento soplaba en sus caras mientras recorrían el extenso país.

En la calma del aire de la noche oyeron un sonido parecido al de campanas de iglesia, y dispuestos a investigar fueron hacía donde provenía el sonido. Encontraron al viejo motorista al borde de la carretera con los “Gremlins” alrededor para raptarlo, procedieron a disuadir a los “Gremlins” hasta que el último se escurrió en la noche.

Estando agradecido de los motoristas, el viejo “perro del camino” les ofreció pagarles su ayuda, pero como hacen todos los motoristas verdaderos, ellos rechazaron aceptar cualquier tipo de pago. No siendo él partidario de dejar pasar un noble acto inadvertido, el viejo motorista corto dos pedazos de cuero de sus alforjas y les ató una campana a cada uno. Enseguida las colocó en cada una de las motocicletas de los motoristas, tan cerca de la tierra como fue posible.

El guerrero del camino cansado y viejo les dijo a los dos viajeros: “con esas campanas colocadas en sus motos, estarán protegidos contra los “Gremlins del camino” y siempre que estén en un apuro hagan sonar la campana y un compañero motorista irá en su ayuda”.

Así que cuando veas a un motorista con una campana, sabes que lo han bendecido con la cosa mas importante de la vida:

“La amistad de un motorista compañero de ruta”.

(La campana para tu moto debe ser un regalo recibido y no importa de cuál marca es tu moto, ya que se trata de una leyenda de motoristas. )


Fuente: Tomoka Custom

El bambu Japones

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se impacienta frente a la semilla sembrada, halándola con el riesgo de echarla a perder, gritándole con todas sus fuerzas: ¡Crece, por favor!

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad,
no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que, un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡mas de 30 metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad,
este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces
que le permitirían sostener el crecimiento, que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana,
muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas y triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones
estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.

Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés y aceptar que "en tanto no bajemos los brazos" ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo, dentro nuestro…

Estamos creciendo, madurando.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente
creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito
cuando éste al fin se materialice.

Si no consigues lo que anhelas, no desesperes...
quizá sólo estés echando raíces...

domingo, 2 de marzo de 2008