viernes, 23 de noviembre de 2007

Motorueda



Kerry McLean ha diseñado un curioso vehículo de una sola rueda, en la que el conductor se sitúa justo en el centro del aparato, que gira alrededor suyo. Pese a la aparente simplicidad del modelo, este Monociclo es capaz de alcanzar hasta 87 km/h.

Su inventor, un persistente ingeniero llamado Kerry McLean, prefiere definirlo bajo el genérico nombre de Monociclo. Pero es evidente que no se trata de un monociclo cualquiera.

A diferencia de los habituales entretenimientos circenses construidos a modo de bicicleta, la filosofía del Monociclo de McLean se basa en situar al conductor en medio de la rueda. Como si de un hámster se tratase, el usuario del Monociclo toma posición en su asiento y, una vez en marcha, la rueda girará alrededor suyo mientras él permanece prácticamente inmóvil.

La lógica de funcionamiento de este ingenio es simple. La estructura metálica circular, con un motor acoplado, se une a la rueda exterior mediante tres o más cojinetes. Esto permite distinguir en el aparato dos círculos que giran de modo independiente. El motor hace girar la parte exterior permitiendo que el Monociclo avance, mientras que en el interior el 'habitáculo' del piloto se mantiene más o menos estable.

Motor de cortacésped

Para impulsar esta particular 'motocicleta', Kerry McLean utiliza pequeños motores diseñados en un principio para máquinas cortacésped o equipos agrícolas similares.

Para arrancar el motor se utiliza el 'clásico' tirón de cuerda y la velocidad se regula mediante las dos manetas del manillar. La dirección se controla desplazando el peso del cuerpo, lo que hace necesario adquirir bastante práctica antes de manejar con soltura el Monociclo.

La aparentemente sencilla técnica de este vehículo, ha costado sin embargo bastantes años de estudio a su diseñador. A lo largo de las últimas tres décadas, Kerry McLean ha tenido que afrontar diversas dificultades físicas y aerodinámicas hasta dar con la clave de su actual Monociclo.

Entre estos problemas, quizás el más importante era controlar el impulso que se sufría el conductor al frenar o acelerar, y que le hacía girar levemente dentro del Monociclo.

Después de 30 años de estudio, pruebas y, sobre todo, numerosos accidentes y huesos rotos, McLean ha conseguido perfeccionar su vehículo hasta lograr una estabilidad y fácil dominio impensable hace años para los gurús del diseño aerodinámico.

Trabajo constante

La primera vez que Kerry McLean se planteó la construcción del Monociclo, fue a mediados de los años 70, después de haber pasado sus años de formación en Michigan construyendo motos de tres ruedas, y bicicletas propulsadas a motor.

Kerry creyó que las dificultades técnicas y mecánicas que parecía conllevar la invención de un vehículo monorrueda motorizado no eran tan insalvables como aparentaban y decidió dedicar su tiempo libre a diseñar un nuevo concepto de Monociclo.

No obstante, y pese a su insistencia, no lo tuvo nada fácil para desarrollar la idea. La clásica técnica científica basada en la investigación prueba-error ocasiónó más de un dolor de cabeza a este ingeniero. Los errores fueron más habituales que los aciertos, haciendo peligrar a veces incluso la integridad física de McLean.

Durante la prueba de uno de sus prototipos, por ejemplo, la rueda falló mientras circulaba a más de 75 kilómetros por hora. El vehículo comenzó a bambolearse fuertemente, hasta que finalmente se estrelló de modo violento.

Desde entonces, cada componente del Monociclo es analizado al más mínimo detalle utilizando los más altos estándares de prueba con la intención de evitar cualquier peligro para el usuario.

Récord sobre el asfalto

A pesar de su frágil apariencia, este divertido juguete a motor, ofrece unas magníficas prestaciones para su piloto. Su modelo más sofisticado, denominado 'Rocket Roadster', logró batir en los Estados Unidos el récord de velocidad de vehículos de una rueda, gracias a un motor V8 que le permitió alcanzar hasta 86,5 kilómetros por hora.

Para lograr este récord McLean contó con la colaboración de los ingenieros de Panda Precission y añadió al vehículo un alerón trasero que le proporcionaba una mayor aerodinámica y gran estabilidad en el asfalto.

Sin embargo, y a pesar de las prestaciones de su Monociclo, el propio McLean asegura que nunca se atrevería a entrar en una autopista a bordo de su rueda. Por miedo al resto de conductores, más que por otra cosa.

Para quien sí quiera rodar de modo cotidiano dentro de su propio Monociclo, Kerry McLean ha desarrollado un modelo más popular y práctico, que desarrolla 5 caballos de potencia. La parte legal está solucionada, al menos en las calles de Michigan donde este vehículo puede circular clasificado dentro del sector de 'ciclomotores'.

Kerry McLean no se plantea una enorme difusión y comercialización de su vehículo, ni crear una nueva moda. Sin embargo, no cierra la puerta al negocio y vende su Monociclo a todo aquél que se muestre interesado.

IVAN VILLAR


Otro ejemplo de motorueda

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